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Cómo te hace sentir la depresión

La depresión va mucho más allá de solo sentirse triste. La depresión te hace sentir como si no valieras nada. Te hace sentir como basura. Te hace llorar por cualquier cosa. Te hace sentir reemplazable, como si nadie realmente te necesitara. Te hace sentir inútil, incapaz de hacer algo bien. Te hace sentir insegura de ti misma. Y, a veces, incluso te hace creer que nadie te quiere. Pero la depresión también miente. Porque aunque tu mente te diga todo eso, no significa que sea verdad.

Esto es para ti que estás sufriendo con depresión

No sé desde dónde me lees. No sé qué clase social seas o qué religión profeses. Lo que sí sé es que, sin conocerte, ya te quiero. Porque sé cómo te sientes. Sé del peso que llevas sobre tu espalda. Sé de las culpas por cosas que hiciste o por cosas que crees que hiciste mal. Y déjame decirte algo: Ese equipaje es demasiado pesado para cargarlo tú solo. Sé que ya no sonríes como antes. Sé que ya no disfrutas las cosas que antes te gustaban. Sé que tus sueños ya no te motivan. Sé que ya no rindes como antes. No es que no quieras… es que muchas veces simplemente no puedes. Sé que antes de salir de casa eliges la máscara que vas a usar. Porque no quieres preocupar a nadie y temes molestar con tus problemas. Porque te sientes así: como una molestia, como un estorbo. Sé que hay días en los que, incluso con medicamentos, lo único que quieres es quedarte en la cama. Levantarte requiere un esfuerzo enorme. Vivir un día más puede sentirse como una batalla muy dura. ...

Pesadilla — 2:44 a.m.

Viernes 17 de 2018 No sé cómo tomarlo: si como una de mis peores pesadillas o como una revelación, un mensaje de Dios. Hoy casi no he podido dormir. He tenido pesadillas horribles. No sé por qué, pero ya llevo dos noches así. Sin embargo, la pesadilla de hoy me marcó el corazón. Soñé que estaba en un lugar que parecía una tienda de ropa. De repente, alguien que supuestamente me conocía me tocó y me dijo que saliera rápido. Era un hombre moreno, pero en realidad no sé quién era. Yo no le hice mucho caso al principio, pero por su insistencia salí. Entonces me dijo: “Mira las noticias.” En el sueño decían que hubo un incendio en Staten Island y que había muerto un niño que se llamaba como mi hijo: Joseph Toribio. Salí corriendo desesperada y entré en una casa llena de personas que en el sueño parecían conocerme, aunque en la vida real no las conozco. Había una televisión vieja donde estaban pasando la noticia. Decían que una casa se había quemado en Staten Island. Cuan...

La ansiedad

La ansiedad es uno de los dolores mentales más difíciles que he tenido en mi vida. Hoy amanecí mal. Me duele el estómago y me siento muy ansiosa. También me di cuenta de algo: hay personas que nos juzgan. Piensan que esto es un juego o que estamos locos. Pero la verdad es que simplemente nunca han sentido este horror de los ataques de pánico. Muchas veces por fuera parece que estoy bien. Me río, hablo, comparto con otros. Pero por dentro a veces siento un vacío que no desaparece. Ese tipo de vacío que sigue ahí incluso cuando uno está riendo a carcajadas. Y algo que he descubierto es que escribir me ayuda. Escribir lo que siento me alivia. Es como sacar de mi pecho todo lo que pesa. Amo escribir. Porque siento que escribir me hace bien. Gracias por leerme.

El miedo

Vivir con miedo Vivir con miedo se vuelve una pesadilla en carne propia. No te deja ser quien realmente eres. No disfrutas tu esencia. Vivir con miedo trastorna nuestra mente. Nos hace sentir débiles. Para los demás puede parecer algo inexplicable, incluso irracional. Pero quien lo vive sabe que el miedo cambia todo el panorama de la vida y pone a flor de piel sensaciones que jamás imaginaste sentir. Vivir con miedo no es vivir… es morir lentamente. Es tener la sensación constante de que la muerte puede presentarse en cualquier instante, de la manera más espantosa y sin previo aviso. El miedo irracional te paraliza. Te hace buscar desesperadamente una salida. Recuerdas aquellos días en los que todo era normal, cuando la vida parecía tranquila, y eso mismo te hace sentir miserable. Porque sabes que antes eras diferente. Nadie puede sentir el miedo ajeno. Pero a ti que estás leyendo esto quiero decirte algo: No pierdas la fe. Sigue luchando. Nuestro Crea...