Enseñar a nuestros niños a tener gratitud
Mis hijos siempre han sido muy observadores en todo lo que hago. Por eso siempre trato de hacer el bien y comportarme como debe ser, porque nunca quisiera avergonzarlos.
Además, soy una fiel creyente de que los padres somos el mejor ejemplo para nuestros hijos. Por eso siempre trato de ser lo mejor posible y enseñarles a compartir y ayudar a los demás.
Les diré algo con toda sinceridad: yo no soy rica, ni mucho menos. He pasado problemas económicos como cualquier otra familia. Quizás el día que muera no les dejaré una fortuna ni riquezas materiales.
Pero de lo que sí estoy segura es que les dejaré una buena enseñanza: ayudar al prójimo, tener gratitud hacia los demás y valorar las cosas que se dan con amor y de corazón.
También les enseño que quizás no somos ricos ni millonarios, pero sí somos bendecidos por nuestro Padre Celestial.
Por eso debemos ser agradecidos y dar gracias a Dios siempre, ya sea por lo poco o por lo mucho que nos da.
Yo siempre trato de ayudar a mis semejantes en todo lo que puedo, porque ayudar no es solo dar cosas materiales. Hay muchas maneras de ayudar y de servir a los demás.
También les enseño a mis hijos que lo que se hace de corazón no se debe andar anunciando ni presumiendo, porque Dios es el único que conoce el corazón y las verdaderas intenciones con las que hacemos las cosas.
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