Cómo es vivir con depresión
Es difícil… es horrible ver cómo los días pasan, cómo la vida sigue, y tú estás ahí, quieta, inmóvil, con un dolor constante en el pecho.
Es difícil despertar por las mañanas y tratar de levantarte cuando no tienes energías. Luego tienes que aparentar ante todos que estás bien, que eres feliz, cuando en realidad lo único que quieres es que el tiempo pase rápido para dejar de sentir esa presión en el alma y en el pecho que a veces ni te deja respirar.
Dormir parece ser la única forma de no sentir pena ni dolor. Pero no siempre es una opción, porque los pensamientos siguen allí, una y otra vez, dando vueltas en tu mente. Son las mismas preguntas sin respuestas, atormentándote.
A veces solo quieres estar sola, pero al mismo tiempo tienes miedo de estarlo. Tienes miedo de muchas cosas, incluso de ti misma.
No te quedan fuerzas para salir y fingir frente a todo el mundo que eres una persona feliz. Es una situación muy difícil, y muchos lo creen absurdo, pero así puedes pasar años. Nada te motiva ni te inspira. Solo vives en una rutina, viendo cómo los demás son felices con cosas que para ti ya no tienen sentido.
Yo vivo así desde que era pequeña. Y la verdad es que lo único que me ha detenido de quitarme la vida han sido mis hijos. Verlos me levanta un poco el ánimo.
Así me he sentido por mucho tiempo. Incluso respirar a veces me cuesta. No siento nada más que frustración y tristeza. Es como si todo se acabara, como si todo lo que antes te daba alegría de pronto ya no existiera.
Lloras, duermes, te despiertas y vuelves a pensar. Y por más que pienses, no encuentras solución.
Es tan horrible vivir así… pero espero salir de esto pronto. Quiero volver a sentirme bien. No quiero seguir cayendo en la depresión. De verdad, no se lo deseo a nadie.
Es muy duro tener que tomar una pastilla para la depresión con la esperanza de tener una vida un poco mejor. A veces hay personas que piensan que simplemente es falta de voluntad, pero no lo es.
Imaginen que todo en tu vida parece ir más o menos bien, pero aun así no tienes ganas de nada. Aun así vives en depresión.
Solo espero que los días pasen uno tras otro, sin demasiada molestia, mientras estoy allí, sola, sin hacer nada, esperando que todo termine. A veces solo quieres dormir todo el día para no sentir dolor, para no fingir más.
Quizás nadie lo entienda hasta que lo viva.
A veces se burlan o dicen que somos débiles, o que algo hicimos para estar así. Pero hasta que lo experimentas, no comprendes que esto se vuelve una parte de ti con la que tienes que aprender a vivir.
A veces la depresión es más fuerte que uno. Pero, en mi caso, siempre termino poniéndome de pie otra vez… aunque muchas veces ni siquiera sepa cómo.
Comentarios
Publicar un comentario