Una carta para mis bebés que estaban por nacer
22 de octubre de 2014
Hola pequeños, o mis pequeñas.
Les llamo así porque todavía no sabía si iban a ser dos niñas, dos niños, o quizás un niño y una niña.
Solo quiero escribirles estas líneas que vienen desde lo más profundo de mi corazón, para decirles que los amaba con todo mi ser… y para pedirles perdón. 😔
Hoy, con mi corazón roto y lleno de tristeza, les escribo estas palabras.
Muchas personas me dicen que ustedes no existían, que no estaban allí, que fue lo mejor que pudo pasar.
Pero yo sé que sí existían.
Sé que estaban dentro de mí.
Eran tan pequeñitos, tan frágiles… y aun así eran hermosos.
Sobre todo, eran míos… solo míos.
La verdad es que ni siquiera sé cómo escribir esta carta.
Solo quiero que sepan algunas cosas que llevo en mi corazón adolorido.
Sé que ahora son unos angelitos y que están en los brazos del Señor.
Pero también sé que ustedes eran parte de mi vida y de mi corazón.
Quiero que sepan que cuando supe la noticia de su sorpresiva llegada, fui muy feliz.
También sentí miedo, porque ya tenía 9 hijos y no sabía cómo iba a poder con tantos niños.
Pero en el fondo de mi corazón sabía que podía salir adelante con ustedes dos y con sus nueve hermanitos.
Podíamos ser una familia feliz.
Desde que supimos de su pequeña y frágil presencia en mi vientre, mis hijos y yo ya los imaginábamos con nosotros.
Los imaginábamos jugando con sus hermanitos y hermanitas.
Teníamos tantos planes para ustedes…
Queríamos enseñarles muchas cosas.
Queríamos celebrar sus cumpleaños junto a Samantha y Bianca, que también cumplen años en octubre.
Yo ya trataba de imaginar sus caritas.
De verdad, ya eran muy especiales para nosotros.
Pero su partida destruyó mi corazón de muchas maneras.
No hay un solo mes en que no piense en ustedes.
Con lágrimas en los ojos les digo que los voy a extrañar siempre.
A veces me pregunto:
¿Cómo puede una madre acostumbrarse a extrañar a alguien que nunca tuvo en sus brazos?
¿Cómo puede uno hacerse tantas ilusiones por alguien que aún no conoce?
Creo que es imposible para una madre no enamorarse de su bebé desde el momento en que sabe que lo lleva en su vientre.
Para mí ustedes eran muy especiales.
Cuando partieron, en mi corazón quedó un vacío que siento que nunca se llenará.
Un dolor inexplicable.
El dolor físico no se compara con este dolor que siento en mi alma.
No solo mamá quedó triste con su partida…
También dejaron muchos corazoncitos rotos que esperaban su llegada a este mundo.
Como los de sus nueve hermanitos.
De verdad lamento mucho no haberles dicho cuánto los amaba cuando los llevaba dentro de mí.
Tal vez me sentía tan segura de que estaban en su casita, que pensé que nada malo podía pasar.
Hoy estoy aquí diciéndoles todo lo que siento.
Muchas personas dicen que soy fuerte, pero honestamente creo que esto llegó más allá de mis límites de fortaleza.
Nunca imaginé que algo pudiera doler tanto.
A veces me pregunto por qué…
Pero en mi corazón escucho una respuesta:
“Vielka, Dios tiene planes grandes y perfectos para ti.
Esa fue la voluntad de Él.”
Nunca me había costado tanto aceptar la voluntad de Dios.
Hoy, con mi corazón roto y mis ojos cansados de llorar, solo puedo pedirle a Dios que me perdone.
Guardaré su recuerdo en mi corazón y dejaré que el tiempo y el Señor sanen estas heridas dentro de mí.
Yo sé que algún día los veré en el cielo.
Los amo, mis bebés.
Con amor,
Su mamá, Vielka 😭😭

Comentarios
Publicar un comentario