Las pesadillas me hieren, pero a la vez me enseñan
Siento que me muero. Siento que me ahogo.
Padre, por favor 🙏 cuida a mis hijos. Dios, a cada uno de ellos.
Yo sé que como madre no soy perfecta, pero mis hijos son mi vida. No quiero vivir ese dolor tan fuerte que es la pérdida de un hijo.
Yo creo que tú, Dios, buscas la forma exacta de comunicarte con tus hijos. A veces siento que conmigo lo haces a través de los sueños. Y aunque odio soñar, porque la mayoría de las veces son pesadillas que me martirizan y me causan dolor, desesperación y ansiedad, también siento que quizás tratan de mostrarme algo.
Padre, yo amo a cada uno de mis hijos con un amor especial y único. Dicen que el único amor que se asemeja al amor de Jesús hacia nosotros es el amor de una madre hacia sus hijos.
Por eso te pido, Padre: no desampares a mis muchachitos.
Castígame a mí si es necesario, llévame a mí, pero no a mis hijos.
Yo sé que ese dolor tarde o temprano llegará a muchas personas, porque es parte de la vida, pero no quiero que pase ahora. Te lo pido de corazón. ❤️❤️
Siento tanta tristeza solo de pensar que esas pesadillas que a veces tengo podrían convertirse en una realidad de la cual no podría escapar.
Perdóname, Dios, si a veces me desespero.
Perdóname si a veces se me olvida lo maravilloso que eres.
Perdóname si no valoro todas las bendiciones que me das y si a veces me comporto como una egoísta, sabiendo que tú siempre estás ahí dándome lo que necesito.
Dios, tú me diste estos niños.
Y sé que me los diste por algo.
También sé que no son realmente míos… son tuyos.
A mí solo me los prestaste.
Y por eso te pido, Padre, cuídalos siempre.
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